Esta noche mi piel es más sensible de lo habitual. Esta noche el simple aleteo de la mariposa produce un dolor tan fuerte sobre mi cuerpo que hace brotar un irremediable llanto. Esta noche soy más pequeño, más inexperto. Esta noche ninguna tecla puede calmar mi zozobra. Esta noche he vuelto a cometer errores, perdón. Esta noche gracias a uno de los comentarios me he dado cuenta de que estaba cometiendo un error al plantear esta bitácora. Es verdad, es hora de mirar hacia delante y dejar de rumiar libros y letras del pasado. La vida me está enseñando de nuevo a caminar y estoy feliz por ello. Es difícil aprender otra vez a dar los primeros pasos, pero esta vez sé mejor donde puedo agarrarme y además no tengo tanto miedo a caer.
Con esta entrada pongo fin a un diario que existió pero el cual ya no tiene razón de ser. Esta es una de las últimas páginas que escribí, las siguientes y las que se quedaron en medio nunca verán la luz. Ya en su día sirvieron de torrente para el dolor del alma, ese fue su cometido. A partir de ahora solo serán recuerdos, trozos inertes de un manto transparente que emana de nuestro cerebro. Códigos almacenados en una memoria esperando a que algún virus los destruya pues la mano del creador se paraliza para esta tarea. Adiós pasado, hola instante y bienvenido presente.
24 de marzo de 2008
Hoy vuelvo al diario y no para referirme a ti, o no lo sé, y quizá tu siempre estés ahí y realmente seas el origen de mis decisiones.
Las sábanas aun están calientes y guardan el olor de su cuerpo. Que extraño…
Siempre me fascino esa frase que dice algo parecido a “cuidado con lo que deseas porque puede cumplirse”. Algo así me ocurre ahora. Poco a poco u océano a océano mi deseo está haciéndose verdad pero no sé si es lo que quiero. El alba y la desnudez me engañan, eres tan vulgarmente especial cunado entran los primeros rayos de luz por la ventana que nunca te dejaría escapar. Pero nada es eterno y la virginal luz del amanecer no puede dejar de teñirse de resto del día y es entonces, sólo entonces, cuando la razón intenta ganar la partida al febril sentimiento. Ahora, tan de mañana, cuando el todo sol invade esta estancia devolviendo el color a la vida quiero quererte, pero sé que la luz vespertina hará cambiar mis postulados.
¿Quiero ser libre? ¡Que paradoja!, ahora quiero ser libre. Quiero ser yo y creo que tu arrebatadora personalidad y yo mismo no nos lo permitimos. Tengo la horrible sensación de buscar constantemente la perfección y siento ese miedo a equivocarme mayor que el temor de dios.
Hoy todo está más claro y ya he encontrado más repuestas. Hoy todo suma.
Con esta entrada pongo fin a un diario que existió pero el cual ya no tiene razón de ser. Esta es una de las últimas páginas que escribí, las siguientes y las que se quedaron en medio nunca verán la luz. Ya en su día sirvieron de torrente para el dolor del alma, ese fue su cometido. A partir de ahora solo serán recuerdos, trozos inertes de un manto transparente que emana de nuestro cerebro. Códigos almacenados en una memoria esperando a que algún virus los destruya pues la mano del creador se paraliza para esta tarea. Adiós pasado, hola instante y bienvenido presente.
24 de marzo de 2008
Hoy vuelvo al diario y no para referirme a ti, o no lo sé, y quizá tu siempre estés ahí y realmente seas el origen de mis decisiones.
Las sábanas aun están calientes y guardan el olor de su cuerpo. Que extraño…
Siempre me fascino esa frase que dice algo parecido a “cuidado con lo que deseas porque puede cumplirse”. Algo así me ocurre ahora. Poco a poco u océano a océano mi deseo está haciéndose verdad pero no sé si es lo que quiero. El alba y la desnudez me engañan, eres tan vulgarmente especial cunado entran los primeros rayos de luz por la ventana que nunca te dejaría escapar. Pero nada es eterno y la virginal luz del amanecer no puede dejar de teñirse de resto del día y es entonces, sólo entonces, cuando la razón intenta ganar la partida al febril sentimiento. Ahora, tan de mañana, cuando el todo sol invade esta estancia devolviendo el color a la vida quiero quererte, pero sé que la luz vespertina hará cambiar mis postulados.
¿Quiero ser libre? ¡Que paradoja!, ahora quiero ser libre. Quiero ser yo y creo que tu arrebatadora personalidad y yo mismo no nos lo permitimos. Tengo la horrible sensación de buscar constantemente la perfección y siento ese miedo a equivocarme mayor que el temor de dios.
Hoy todo está más claro y ya he encontrado más repuestas. Hoy todo suma.
A partir de ahora ópera, poesía y... presente.
Gracias

4 comentarios:
"Como las olas del mar, los días y las horas baten nuestro espíritu llevando en su seno un dolor o un placer que siempre acaba por pasar de largo [...]
Una sola ola es la que te hace naufragar.
De esa hay que salvarse"
Manuel Vicent
Miguel, como el pasado ha huido y el futuro está ausente... el presente es TUYO. Suma y sigue. El "hoy" eres tú, sólo tú. Dar pasos firmes , resueltos, saboreando el momento, nada más.
Besines
Eso. Eso. Y punto (lee mis tortillas...) TQ!!
Tortillas sin cebolla para ti. Muacs!
Quizá pensaste que no te leería... Tarde, pero aquí estoy! Leyendo todo, viendo todo, esperando más e impregnándome de tu ternura. Me siento tan identificada con tus palabras... Lo sabes. Te mando un beso por este nuevo lugar, uno de esos besos... Seguiré por aquí. Gracias por escribir cosas tan bonitas, por decir cosas tan acertadas, por estar a mi lado como un auténtico caballero, por compartir conmigo, por escuchar... POR EXISTIR. Un placer encontrar en la visa gente como tú.
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